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¿En qué mes nació Jesús? ¿Nació Jesucristo en diciembre?

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La Biblia no dice de forma directa el día ni el mes exacto en que nació Jesús. Sin embargo, esta sigue siendo una pregunta muy frecuente entre los creyentes y entre quienes estudian las Escrituras con más detenimiento. Muchos desean saber si realmente Jesucristo nació en diciembre, si pudo haber nacido en septiembre, octubre o abril, y hasta qué punto es posible llegar a una conclusión bíblica sobre este tema.

La pregunta no es irrelevante, aunque tampoco debe tratarse como si definiera la salvación. Saber el mes exacto del nacimiento de Jesús no cambia el evangelio, pero sí puede ayudarnos a examinar con más cuidado lo que realmente enseña la Escritura y a distinguir entre tradición e interpretación bíblica.

Cuando alguien pregunta en qué mes nació Jesús, normalmente está buscando una respuesta seria a tres asuntos distintos: qué dice la Biblia, qué cálculos suelen hacerse y por qué tantas personas afirman que Jesús no nació el 25 de diciembre. En este estudio vamos a recorrer esos tres puntos con orden y prudencia.

¿La Biblia dice exactamente cuándo nació Jesús?

La respuesta sencilla es no. La Escritura no da una fecha exacta para el nacimiento de Jesucristo. No se nos dice el día ni el mes de manera explícita. Lo que sí encontramos son datos parciales que algunos estudiosos han usado para construir una fecha aproximada.

La base principal de esos cálculos se encuentra en Lucas 1 y Lucas 2. Allí aparecen varios detalles importantes: Zacarías era sacerdote de la clase de Abías, recibió en el templo el anuncio del nacimiento de Juan el Bautista, después de aquellos días Elisabet concibió, y más tarde el ángel Gabriel visitó a María cuando Elisabet ya estaba en su sexto mes. A partir de esa secuencia se han levantado distintas propuestas sobre el momento en que pudo haber nacido Jesús.

Por tanto, la Biblia no responde directamente con una fecha cerrada, pero sí ofrece elementos que permiten una aproximación. El problema es que esos elementos no siempre se interpretan del mismo modo, y por eso existen varias conclusiones.

La base del cálculo: Zacarías, la clase de Abías y el calendario hebreo

La base principal de este estudio se encuentra en Lucas 1. Allí se nos dice que Zacarías, padre de Juan el Bautista, era sacerdote de la clase de Abías y que ejercía el sacerdocio según el orden de su clase (Lucas 1:5, 8). Mientras cumplía su ministerio en el templo, el ángel Gabriel le anunció que Elisabet tendría un hijo. Después de terminar sus días de servicio, Zacarías volvió a su casa, y poco después Elisabet concibió (Lucas 1:23-24).

Más adelante, cuando Gabriel fue enviado a María, le dijo que Elisabet ya se encontraba en su sexto mes (Lucas 1:26, 36). De ahí parte todo el razonamiento: si se puede estimar cuándo ministró Zacarías, también se puede calcular aproximadamente cuándo concibió Elisabet, cuándo María recibió el anuncio y, en consecuencia, en qué periodo del año pudo haber nacido Jesús.

El orden de las divisiones sacerdotales

El siguiente punto clave está en 1 Crónicas 24, donde se presenta el orden de las divisiones sacerdotales. En el versículo 10 se indica que a Abías le correspondía la octava rotación. Ese detalle es fundamental, porque permite ubicar a Zacarías dentro del sistema de turnos del templo.

Además, algunos estudiosos apoyan esta reconstrucción con el testimonio del historiador Flavio Josefo, quien explica que las divisiones sacerdotales servían por turnos semanales, de sábado a sábado. Ese dato histórico no sustituye a la Biblia, pero sí se usa como apoyo para entender cómo pudo funcionar el orden sacerdotal en la práctica.

A partir de aquí entra en juego el calendario hebreo. Textos como Ester 3:7 y Éxodo 12:2 muestran que Nisán era considerado el primer mes del año religioso. Si se toma Nisán como punto de partida, y se cuenta el orden de las veinticuatro divisiones sacerdotales, la clase de Abías quedaría en la octava rotación.

Sin embargo, el cálculo no es tan simple como contar ocho semanas seguidas, porque durante ciertas fiestas solemnes todos los sacerdotes participaban juntos en el servicio del templo. Por eso, varios estudios incluyen también Levítico 23:4-7 y Éxodo 23:14-16, donde se habla de la Pascua, la fiesta de los panes sin levadura, Pentecostés y otras convocaciones solemnes. Estas fiestas interrumpen o modifican el recuento lineal de los turnos, y ahí comienzan las diferencias entre una postura y otra.

En resumen, el razonamiento general sigue esta secuencia:

  • Zacarías pertenece a la clase de Abías.
  • Abías ocupa la octava rotación sacerdotal.
  • Si se determina cuándo ministró Zacarías, se puede estimar cuándo concibió Elisabet.
  • Como María recibió el anuncio cuando Elisabet estaba en su sexto mes, se puede aproximar el momento de la concepción de Jesús.
  • A partir de ahí se cuentan los meses del embarazo de María.

El acuerdo general está en esa lógica básica. Lo que cambia es cómo se ordenan los turnos, desde qué mes se empieza a contar y cómo se integran las fiestas solemnes. Por eso aparecen varias propuestas sobre el mes del nacimiento de Jesús.

El orden sacerdotal y la clase de Abías

En 1 Crónicas 24 se enumeran las divisiones sacerdotales, y allí se indica que Abías ocupaba la octava rotación. Ese detalle es clave, porque casi todos los cálculos parten de ese dato. Lo que cambia es la forma en que se distribuyen los turnos a lo largo del año.

Como se mencionó anteriormente, algunos entienden que cada turno duraba una semana y que, además, en ciertas fiestas solemnes todos los sacerdotes servían juntos. Otros, en cambio, hacen el cálculo agrupando dos turnos por mes. También hay diferencias en cuanto al punto exacto desde donde debería iniciarse el recuento anual, si desde Nisán o desde otra referencia ligada a la restauración del culto.

En otras palabras, la clase de Abías sí es el punto de apoyo bíblico principal, pero la cronología no queda resuelta automáticamente con solo identificar que Zacarías pertenecía a esa división. A partir de ahí comienza la interpretación.

Primera postura: Jesús habría nacido en septiembre

Una de las posturas más conocidas sostiene que la rotación de Abías debe calcularse desde Nisán, teniendo en cuenta que en ciertas fiestas todos los sacerdotes servían juntos. Bajo este planteamiento, después de los primeros turnos sacerdotales y de la interrupción causada por las convocaciones solemnes, a Zacarías le habría correspondido ministrar hacia finales de Lyar o comienzos de Sivan, es decir, aproximadamente entre mayo y junio de nuestro calendario.

Quienes defienden esta postura suelen apoyarse en la secuencia de 1 Crónicas 24:10, en el hecho de que Nisán era el primer mes del año religioso y en la idea de que los turnos sacerdotales eran semanales. También consideran importante que durante fiestas como la Pascua y Pentecostés todos los sacerdotes participaban juntos, lo cual desplaza el orden normal de las rotaciones. De ese modo, el octavo turno de Abías ya no cae simplemente ocho semanas después del inicio del año, sino algo más adelante.

Siguiendo ese cálculo, Zacarías habría terminado su ministerio hacia junio, y Elisabet habría concebido poco después, probablemente en las últimas semanas de ese mes o a comienzos de julio. Si desde ahí se cuentan los meses del embarazo de Elisabet, su sexto mes caería hacia diciembre. Ese sería el momento aproximado en el que María recibió el anuncio del ángel y concibió a Jesús. A partir de ese punto, al contar los meses del embarazo de María, el nacimiento de Cristo se ubicaría alrededor de Tishri, es decir, entre septiembre y octubre.

Expresado de forma sencilla, el cálculo quedaría así:

  • ministerio de Zacarías: mayo-junio,
  • concepción de Elisabet: junio-julio,
  • sexto mes de Elisabet y anuncio a María: diciembre,
  • nacimiento de Jesús: septiembre-octubre del año siguiente.

Esta postura ha tenido bastante aceptación porque encaja bien con la secuencia general de Lucas 1 y porque sitúa el nacimiento de Jesús fuera del invierno. Además, algunos consideran que Tishri, al ser un mes de convocaciones solemnes, podría explicar mejor el movimiento de personas y la falta de lugar para José y María. No es una conclusión absoluta, pero sí una de las propuestas más conocidas y mejor desarrolladas dentro de este debate.

Orden de los acontecimientos

Mes JudíoNuestro CalendarioJuan el BautistaJesús
3. SivanMayo-JunioEmbarazo de Elízabet (última dos semanas
de Junio)
4. TammuzJunio-JulioPrimer mes
5. Ab / AvJulio-AgostoSegundo mes
6. ElulAgosto-SeptiembreTercer mes 
7. Ethanim / TishriSeptiembre-OctubreCuarto mes
8. Bul / Marheshvan / HeshvanOctubre-NoviembreQuinto mes 
9. Chisleu / Chislev / KislevNoviembre-DiciembreSexto mes (Últimas dos semanas de
Diciembre)
Embarazo de María (últimas dos semanas
de diciembre)
10. Tebeth / TevetDiciembre-Enero   Primer mes
11. Shebat / ShevatEnero-Febrero   Segundo mes
12. AdarFebrero-Marzo   Tercer mes
1. Abib / NisanMarzo-Abril Cuarto mes
2. Zif / IyyarAbril-Mayo Quinto mes
3. Sivan *Mayo-JunioSexto mes
4. TammuzJunio-JulioSéptimo mes
5. Ab / AvJulio-AgostoOctavo mes
6. ElulAgosto-SeptiembreNoveno (Pero recordemos que es en
últimas dos semanas de Septiembre que se cumple los nueve meses)
7. Ethanim / TishriSeptiembre-OctubreAquí se cumplen los nueve meses en las últimas dos
semanas de septiembre.

Segunda postura: Jesús habría nacido en abril

Otra postura propone un cálculo diferente. Algunos intérpretes consideran que el orden sacerdotal debe reorganizarse tomando como referencia la restauración del culto en tiempos de Esdras. Desde esa perspectiva, el reinicio del servicio sacerdotal se contaría de otra manera, y eso modificaría el lugar que ocupa la clase de Abías dentro del año.

Algunos sugieren que eran dos sacerdotes por mes, y además, que al dejar de existir el templo de Salomón, el orden siguió siendo el mismo pero con la diferencia que el primer y segundo turno inicia en el séptimo mes (Tishri) que corresponde a Septiembre-Octubre. Esto se basa en que con la construcción del altar y los cimientos del templo como lo relata el libro de Esdras nuevamente inician los turnos de ministración de los sacerdotes.

Esdras 3:6 dice: “Desde el primer día del séptimo mes comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehová, pero los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía (Esdras 3:6). De tal forma que aquí inicia el primer y segundo turno para ejercer el ministerio (partiendo de que son dos sacerdotes por mes). Con Esdras inicia la construcción del altar y los cimientos del templo y con ello también la ministración de los sacerdotes.

El tercer y cuarto turno le tocaría en el mes de Marheshvan (octubre-noviembre), el quinto y sexto en el mes de Kislev (noviembre-diciembre) y, el séptimo y octavo turno en el mes de Tevet (Diciembre-Enero), dando como resultado el nacimiento de Jesús en el mes de Lyar (Abril-Mayo).

Jesús habría nacido en abril o mayo aproximadamente

Bajo este planteamiento, la octava rotación de Abías se ubicaría más tarde o en un marco distinto del usado por la postura anterior. Como resultado, la concepción de Elisabet, el sexto mes mencionado en Lucas 1:36 y el embarazo de María quedarían desplazados hacia otro periodo del calendario. Así, algunos llegan a la conclusión de que Jesús habría nacido aproximadamente en abril o mayo.

La lógica de esta postura sigue siendo la misma:

  • Zacarías sirve en el turno de Abías,
  • Elisabet concibe después de esos días,
  • María recibe el anuncio cuando Elisabet está en el sexto mes,
  • y al contar el embarazo de María se obtiene una fecha distinta.

Lo que cambia no es la base de Lucas 1, sino el modo de ordenar el calendario sacerdotal. Por eso esta postura no niega el argumento general, sino que discute el punto de partida del cómputo.

Aunque esta propuesta existe y debe mencionarse, suele tener menos aceptación que la de septiembre o la de octubre-noviembre. Aun así, conviene incluirla porque muestra que el debate no gira solo entre “septiembre o diciembre”, sino que hay más de una reconstrucción posible cuando se trabaja con datos indirectos.

Tercera postura: Jesús habría nacido en octubre o noviembre

Una tercera postura, presente también en este debate, sostiene que el turno de Zacarías debe ubicarse en el mes de Tammuz, es decir, entre junio y julio. En esta reconstrucción, se considera que la octava rotación de Abías cae más tarde de lo que propone la primera postura.

Se presenta dos sacerdotes por mes, pero iniciando en el mes de Nisan (Marzo-Abril). Siendo así, primer y segundo turno les tocaría el mes de Nisan, tercer y cuarto turno el mes de Lyar, quinto y sexto turno el mes de Sivan, séptimo y octavo turno el mes de Tammuz (Junio-Julio).

Como resultado, Elisabet habría concebido en Ab (julio-agosto), y el sexto mes de su embarazo llegaría en Shevat (enero-febrero), que sería el momento aproximado del anuncio a María. Si desde allí se cuentan los meses del embarazo, el nacimiento de Jesús se situaría en Cheshvan, es decir, entre octubre y noviembre.

Según este planteamiento, la secuencia sería la siguiente:

  • ministerio de Zacarías: Tammuz (junio-julio),
  • concepción de Elisabet: Ab (julio-agosto),
  • sexto mes de Elisabet: Shevat (enero-febrero),
  • concepción de María: Shevat,
  • nacimiento de Jesús: Cheshvan (octubre-noviembre).

Esta interpretación también resulta atractiva para muchos, porque conserva el argumento de que diciembre no sería la fecha más probable y, al mismo tiempo, mantiene el nacimiento de Jesús fuera del periodo más frío.

Además, este planteamiento, tiene la ventaja de exponer el cálculo de forma bastante directa, lo que hace que muchas personas la perciban como una explicación clara y convincente, aunque tampoco pueda presentarse como definitiva.

¿Jesús nació en primavera, verano, otoño o invierno?

En Lucas 2:8 dice que “…habían pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño”, lo que nos hace pensar que es imposible que Jesús haya nacido durante los meses de clima frío del invierno, pues durante el clima frío, las ovejas eran llevadas a los corrales centrales para protegerse del invierno. El comentarista Adam Clarke escribe lo siguiente:

«Y como estos pastores no habían traído aún a casa sus rebaños, se trata de un argumento de presunción de que octubre no había comenzado aún, y que, en consecuencia, nuestro Señor no nació el 25 de diciembre, cuando no hay rebaños en los campos, ni Él podía haber nacido después de septiembre, ya que los rebaños aún estaban en los campos por la noche».

Sabemos que Jesús murió el 14 de Nisán, mientras se celebraba la pascua, es decir, en primavera. También conocemos que el ministerio del señor duró 3 años y medio (3 años y 6 meses, es decir, 42 meses).

Si de Nisán retrocedemos 6 meses, podemos notar que corresponde al mes de Tishri (Septiembre-Octubre). El objetivo de los seis meses hacia atrás es para calcular el tiempo en el cual Jesús cumple sus 33 años de edad. Esto corresponde a otoño y no invierno como muchos piensan.

De igual forma, si contamos seis meses hacia delante, a partir del 14 de Nisán, llegaríamos al mes de Tishri, el cual sería el año 34 de Jesucristo (Suponiendo que no lo hubieran crucificado).

En el mes de Tishri había santa convocación. Se celebraba la fiesta de las trompetas al primer día del mes, luego a los diez días, era el día de la expiación (En hebreo Yom Kippur) y la fiesta de los tabernáculos que iniciaba a los quince días del mes. Debido a estas fiestas había mucha gente en Jerusalén y los peregrinos también llegaban a las ciudades circundantes, razón por la cual José y María no hallaron “…lugar para ellos en el mesón” (Lucas 2:7).

Una observación importante sobre estas posturas

Conviene recordar que ninguna de estas propuestas se basa en un versículo que diga explícitamente: “Jesús nació en tal mes”. Todas dependen de una reconstrucción cronológica hecha a partir de Lucas 1, 1 Crónicas 24, el calendario hebreo y el modo en que se entienden los turnos sacerdotales y las fiestas solemnes.

Por eso, lo correcto no es presentar septiembre, abril u octubre como fechas dogmáticas, sino como planteamientos interpretativos que intentan responder de manera seria a la pregunta sobre el nacimiento de Jesús.

¿Qué tienen en común estas posturas?

Aunque septiembre, abril y octubre-noviembre no son lo mismo, estas posturas coinciden en varios puntos importantes.

Primero, todas reconocen que la fecha exacta no está revelada directamente en la Biblia. Segundo, todas dependen de una reconstrucción aproximada del turno sacerdotal de Zacarías. Y tercero, todas terminan alejándose de diciembre como fecha probable del nacimiento de Jesús.

Eso no significa que todas tengan el mismo peso, ni que debamos afirmar dogmáticamente una de ellas. Pero sí muestra que el debate bíblico serio no termina concluyendo que Jesús nació el 25 de diciembre.

¿Por qué muchos consideran poco probable diciembre?

Aquí conviene hablar con equilibrio. La Biblia no da una fecha definitiva. Pero sí existen razones por las que muchos consideran poco probable que Jesús haya nacido en diciembre.

La razón más citada está en Lucas 2:8, donde se nos dice que había pastores en la misma región velando y guardando las vigilias de la noche sobre su rebaño. A partir de este detalle, muchos entienden que el nacimiento de Jesús difícilmente habría ocurrido en pleno invierno. La lógica de este argumento es que, en la estación más fría, los rebaños no solían permanecer del mismo modo en el campo durante la noche.

A esto se añade que la celebración del 25 de diciembre no aparece como una fecha establecida por los apóstoles ni por el Nuevo Testamento. Históricamente, la fijación de esa fecha vino después, lo cual hace que muchos creyentes distingan entre una tradición posterior y lo que realmente puede demostrarse a partir de la Escritura.

Dicho esto, el argumento más fuerte no es histórico, sino bíblico: simplemente no hay un texto que enseñe que Jesús nació el 25 de diciembre.

Lo que sí se puede afirmar y lo que no

Aquí es importante ser prudentes.

No se puede afirmar con certeza absoluta que Jesús nació en septiembre, ni en abril, ni en octubre, ni en noviembre. Ninguna de esas posiciones puede presentarse como doctrina cerrada. Todas son intentos de aproximación construidos a partir de datos bíblicos parciales.

Lo que sí se puede afirmar es que la Biblia ofrece una base suficiente para pensar que diciembre no es la fecha más probable. También se puede afirmar que la secuencia Zacarías-Elisabet-María ha dado lugar a varias reconstrucciones serias, y que entre las propuestas más repetidas destacan septiembre y octubre-noviembre, mientras que abril aparece como una posibilidad menos extendida pero existente.

La mejor conclusión, por tanto, no es una fecha dogmática, sino una valoración prudente: la Biblia no fija el mes exacto, pero varios indicios hacen pensar que Jesús probablemente nació fuera de diciembre.

¿Afecta esto a la fe cristiana?

No afecta al núcleo del evangelio. La fe cristiana no descansa en conocer el mes exacto del nacimiento de Cristo, sino en quién es Jesús, en su encarnación, en su vida santa, en su muerte expiatoria y en su resurrección.

Aun así, este tipo de estudio puede ser útil porque nos enseña a examinar mejor la Escritura, a no depender ciegamente de la tradición y a valorar el contexto bíblico con mayor seriedad. Cuando este tema se trata con equilibrio, puede fortalecer el discernimiento del creyente y ayudarle a distinguir entre lo que la Biblia enseña de forma clara y lo que solo puede proponerse como inferencia.

Lo más importante del nacimiento de Jesús

Más allá del mes exacto, lo verdaderamente central es que el Hijo de Dios vino al mundo. El nacimiento de Jesús marca el cumplimiento del plan redentor prometido desde el Antiguo Testamento. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de la entrada del Salvador en la historia humana.

Por eso, el interés por saber cuándo nació Jesús debe conducirnos finalmente a una pregunta más profunda: para qué vino. Y la respuesta de la Escritura es clara: vino a salvar a su pueblo de sus pecados, a revelar al Padre y a cumplir la obra que nadie más podía realizar.

Si deseas seguir profundizando en temas relacionados, también puedes leer ¿Qué día murió y resucitó Jesús realmente? La Señal de Jonás explicada bíblicamente, explorar más contenido en Cristología o visitar el archivo principal de estudios bíblicos.

Conclusión

La Biblia no revela de forma directa el mes exacto en que nació Jesús. Sin embargo, a partir de Lucas 1, del turno sacerdotal de Zacarías y del embarazo de Elisabet, muchos estudiosos han intentado reconstruir una fecha aproximada.

De esas reconstrucciones surgen varias propuestas. Algunos sitúan el nacimiento de Jesús en septiembre, otros en abril y otros entre octubre y noviembre. Aunque no existe certeza absoluta, casi todas estas posturas coinciden en considerar poco probable el 25 de diciembre como fecha real del nacimiento de Cristo.

La conclusión más prudente es esta: no podemos afirmar con exactitud en qué mes nació Jesús, pero sí podemos decir que la Escritura ofrece indicios suficientes para pensar que probablemente no fue en diciembre.

Y, por encima de cualquier cálculo, lo esencial sigue siendo el significado de su venida. Jesucristo nació, vivió, murió y resucitó para cumplir la voluntad de Dios y traer salvación a quienes creen en Él.

Rigoberto Gómez López

Rigoberto Gómez López es editor y webmaster de Estudios Pentecostales. Ha servido como líder, maestro de escuela bíblica, pastor y maestro de instituto bíblico en el ámbito pentecostal apostólico. Es bautizado en el nombre de Jesucristo desde enero de 2001 y escribe recursos bíblicos, sermones y estudios cristianos para edificación de la iglesia.

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