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Elías y la viuda de Sarepta, reflexión

Índice

 ELÍAS EN LA CASA DE LA VIUDA DE SAREPTA, REFLEXIÓN, SERMÓN

Elías y la viuda de Sarepta, Reflexión, estudio bíblico (1 Reyes 17: 8-16)

Hay tres asuntos que preocupan constantemente al pueblo de Dios. El primero tiene que ver con la guía de Dios . “¿Guía de Dios?”, nos preguntamos. En estos versículos vemos claramente que lo hace. Elías fue guiado divinamente a la viuda de Sarepta, un paso a la vez. «Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino» – Salmo 37:23. Meditemos en la historia de Elías y la viuda de Sarepta.

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El segundo asunto tiene que ver con la disciplina de Dios. ¿Por qué vienen los problemas y las pruebas al cristiano? Estudie Deuteronomio capítulo 8 y Hebreos 12:3-11, y vea también la respuesta a sus preguntas en el incidente que tenemos ante nosotros (Elías y la viuda de Sarepta)

Elías y la viuda de Sarepta: Dios lo envía a ella

El tercer asunto tiene que ver con la provisión de Dios – busque Génesis 22:14: “El Señor proveerá”. ¿Va a? ¿Lo hace hoy? Este estudio proporciona la respuesta a esa pregunta.

Después de que Elías había estado en el arroyo de Querit durante aproximadamente un año, se secó. ¿Significaba eso que Dios había fallado? No, significaba que Dios estaba a punto de guiarlo. ¿A donde? donde una mujer viuda, a quien había mandado que lo sustentara. Lea 1 Reyes 17:8-16 (Elías y la viuda de Sarepta).

LA HISTORIA DE ELÍAS Y LA VIUDA DE SAREPTA

1 Reyes 17 presenta la historia del profeta Elías y la viuda de Sarepta

1 Reyes 17 presenta al profeta Elías y da cuenta de su trato con esta mujer de Sarepta. El capítulo señala que el Señor estaba reteniendo la lluvia a Israel (versículo 1). La sequía fue en juicio por la idolatría desenfrenada de la nación, dirigida por la pareja real Acab y Jezabel. 

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En el versículo 8, el Señor le ordenó a Elías que fuera a Sarepta, un pueblo fuera de Israel, donde una viuda le daría de comer. Él obedeció y encontró a una mujer recogiendo leña. Elías y la viuda de Sarepta tienen una conversación. Él le dijo: “Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba”, y “Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano” (versículos 10–11). 

Estaba muy necesitada, pero Elías había sido enviado a ella

La viuda estaba muy necesitada. Ella respondió: «Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir» (versículo 13). Ella esperaba que la comida que estaba a punto de preparar fuera la última para su familia. No tenía otra perspectiva que morir de hambre.

La viuda fue puesta a prueba con la promesa de Dios

La respuesta que dio Elías a la viuda seguramente fue una prueba de su fe. Él le dijo que ella iba a preparar algo de comida para él, de todos modos, usando los últimos ingredientes para él; pero añadió una promesa: “Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra” (1 Reyes 17:14). 

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Una mujer que tuvo fe 

La fe de la viuda fue evidente en su obediencia. Y Dios fue fiel a su promesa: “Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías” (versículos 15–16). El suministro de alimentos de la viuda se extendió sobrenaturalmente, como se prometió.

DIOS ESTABA PENDIENTE DE LA VIUDA DE SAREPTA

Dios tenía propósito con la viuda de Sarepta

No sabemos cuánto tiempo había estado viuda, pero se nos dice que tenía un hijo. Probablemente había estado bien abastecida, pero ahora estaba sufriendo a causa de la sequía

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La viuda habia llegado al final de sus recursos. Los versículos 10 y 12 nos dicen que estaba a punto de tomar su última comida con su hijo. ¿Has llegado al final de tus recursos? ¿Se ha ido todo tu dinero, salud, amigos, paciencia, entre otras cosas? Consuélate con esta historia y con el Salmo 84:11-12.

En medio de la necesidad y aflicción de la viuda de Sarepta, Dios estaba pendiente de ella

Ella era creyente y, sin embargo, el Señor permitió su angustia. El versículo 12 indica esto. Él sabía todo acerca de la aflicción de esta mujer, como nos asegura el versículo 9, pero estaba obrando Su propósito tanto para ella como para Elías. Estaba haciendo que Romanos 8:28 fuera cierto para ella, y también el Salmo 138:8. Si estás experimentando problemas, no significa que el Señor se haya olvidado de ti.

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Ella había perdido la esperanza. ¡El versículo 12 nos dice que ella pensó que estaba preparando su última comida antes de que ella y su hijo murieran! ¿Por qué perdió la esperanza? Porque sus ojos estaban sobre la tinaja de harina y la vasija de aceite en vez de que estuvieran en el Señor. Si fijamos nuestra fe en cualquier cosa aquí abajo, ciertamente perderemos la esperanza y nuestra fe flaqueará, pero si ponemos nuestra fe en Dios, Él nunca nos fallará: busque Isaías 41:10.

LA FE DEL PROFETA ELÍAS Y LA FE DE LA VIUDA DE SAREPTA

Elías tuvo fe pero también la viuda 

Cualquier hombre de fe más pequeña habría vacilado y fracasado cuando el arroyo se secó, ¡Pero no Elías! Su fe fue evidente. Elías tuvo fe para creer a la palabra de Dios. Mire los versículos 8-10. Elías vivió de la palabra del Señor, como debemos hacerlo también nosotros– Mateo 4:4, y compare con 1 Reyes 17:8, 14 y 16. 

Cuando nuestras acciones son reguladas por la Palabra de Dios y nuestras vidas son vividas en el centro de Su voluntad, no tenemos nada que temer. La fe de Elías era muy fuerte, al igual que la de Abraham – mira Romanos 4:17-21.

(También puedes ir a la sección de Prédicas Cristianas Escritas)

Fe de Elías en la petición a la viuda de Sarepta

Elías tuvo fe para hacer una petición inusual, sin embargo, recordemos que tenía en mente lo que Dios le había dicho. Esto está registrado en el versículo 13. Qué extraño que le dijera a esta viuda afligida por la pobreza: “hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo”. ¿Qué significa esto? Significa que él estaba de pie ante ella como representante de Dios y que le estaba diciendo que pusiera a Dios primero

El principio de poner a Dios primero en nuestras vidas se destaca claramente en Mateo 6:31-34 (nota particularmente el versículo 33). Cuando estamos preparados para darle a Dios el primer lugar, podemos estar bastante seguros de que nuestra provisión está garantizada.

Elías y la promesa a la viuda de Sarepta

Elías tuvo fe para declarar la fidelidad de Dios. El versículo 14 nos dice esto. Las apariencias estaban en su contra, pero Elías tenía la palabra del Señor sobre la cual descansar, y la fe es simplemente tomar la palabra de Dios. Por lo tanto, pudo decirle a la viuda de Sarepta que porque Dios había dicho que Él proveería, Él proveería. Elías le aseguro la promesa de la provisión de Dios. Fíjate en la hermosa palabra para ella en el versículo 13 – – “¡No tengas temor……!” El Señor nos dice eso una y otra vez – – “¡No tengas temor!”

La fe de la viuda, creyó y actuó por fe

La viuda de Sarepta también tuvo fe en las palabras del profeta Elías, y por esta fe, ella creyó a la promesa de Dios, que si le daba primero al profeta, también sería bendecida. Elías le declaró la promesa de Dios y ella se aferró a ella y actuó por fe.

(Puedes también visitar la sección de Devocionales Cristianos)

Esto nos enseña que debemos aferrarnos a las promesas de Dios, pero para hacerlo debemos tener la fe que tuvo esta mujer, creer y actuar por fe. 

LA PROVISIÓN DE DIOS PARA LA VIUDA DE SAREPTA

La fe y obediencia de esta mujer trajo la bendición de Dios a su vida

En los versículos 15 y 16 vemos que a medida que la viuda de Sarepta obedecía al Señor, se le dio la provisión. ¿Tienes una necesidad financiera apremiante y se pregunta de dónde proviene el suministro? ¿Quizás el Señor te está guiando a establecer un hogar y te preguntas cómo vas a proveer?… o te preguntas cómo podrás llegar a fin de mes cuando ya no puedas trabajar. Vea lo que dice Salmo 37:25:

«Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan» Recuerda que las provisiones de Dios nunca fallan donde hay fe – compare Mateo 6:32 y Filipenses 4:19. 

Dios cumplió su promesa a la viuda por medio del profeta Elías

Con respecto a esta provisión de Dios, para Elías y la viuda de Sarepta, recuerda que todo lo que el Señor dijo e hizo por Elías y la viuda de Sarepta se cumplió y que lo mismo puede hacer por ti, pues, Dios cumple sus promesas.

Dios va a proveernos siempre y cuando andemos por fe y no por vista. Filipenses 4:19 nos dice que «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús«.

CUANDO MURIÓ EL HIJO DE LA VIUDA, ELLA EMPEZÓ A DUDAR

Elías se quedó allí por algún tiempo, viviendo en un aposento alto de la casa de la viuda. El hijo de la mujer murió más tarde de una enfermedad y, en su ira y dolor, culpó a Elías por su muerte; asumió que Dios la estaba juzgando por su pecado (1 Reyes 17:17–18). 

Recibió el milagro de Dios

Elías clamó a Dios: «Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él» (versículo 21), y el niño fue restaurado a la vida. Cuando la mujer vio esto, dijo: “Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca” (versículo 24).

Cuántas veces hemos dudado después de ver la provisión de Dios para nuestras vidas. Hemos visto las maravillas de Dios y cuando nos encontramos de nuevo en una situación difícil, de pronto, volvemos a dudar; sin embargo, aun en momentos de duda, Dios permanece fiel a sus promesas, y al igual que como hizo con la viuda de Sarepta, él mirará nuestra aflicción y nos ayudará porque él tiene cuidado de nosotros. Bendiciones.